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Esperaré sentado
pacientemente en la acera de mi casa y veré pasar el cadaver de mi
enemigo frente a mi. Nunca, nunca, pero nunca ni perdonar ni olvidar...
tengan la edad que tengan, ¡tendrán que pagar!. Sandor Kepiro 96 (Hungría)
1) Sandor Kepiro (en Hungría): Este oficial de policía húngaro es sospechoso
de haber participado en la matanza de más de 1.200 civiles en la
ciudad serbia de Novi Sad.
El ciudadano húngaro Sandor Kepiro, de 92 años, se encontró con una desagradable
sorpresa al volver a su apartamento de Budapest de un control médico
rutinario. Ante el portal de la casa le esperaba un grupo de periodistas.
No tardó en saber por qué. Kepiro es uno de los 10 nazis más buscados
por el Centro Simon Wiesenthal, que le considera responsable del
asesinato de un millar de civiles, la mayoría judíos, en la ciudad
serbia de Novi Sad, en enero de 1942.
Efrain Zuroff, el hombre que, a la muerte de Wiesenthal,
sustituyó a éste en el liderazgo de la caza de los criminales nazis
que aún andan sueltos por el mundo, le había localizado unos meses
antes, y condujo a los periodistas a su domicilio. "Llegamos hasta él por una casualidad", cuenta Zuroff en una conversación telefónica desde Jerusalén. "Estábamos en la pista de otro criminal menor. Enviamos a un hombre camuflado
de periodista para hablar con él, sacarle información sobre dónde
había estado durante la guerra y poder acumular pruebas, y, sin darse
cuenta, nos dio la pista para llegar a Kepiro".
Kepiro huyó a Argentina después de la guerra, con
dos condenas por crímenes de guerra, dictadas por tribunales húngaros,
sobre los hombros. Vivió allí medio siglo y volvió a Hungría hace
10 años. A los periodistas les dijo que lo que hizo el nazismo fue
horrible, pero que él no tenía responsabilidad alguna.
"Sandor Kepiro es uno de los cientos, probablemente
miles, de criminales de guerra nazis todavía vivos y sueltos por
ahí", comenta Zuroff. "La persecución y el exterminio de los judíos se desarrollaron prácticamente en
toda Europa. Fue una operación gigantesca, logísticamente muy compleja,
que necesitó la colaboración de un número elevadísimo de personas.
Muchas de ellas eran jóvenes en aquella época. Por eso, incluso 60
años después, todavía quedan muchos con vida. Yo siempre digo que
la gente sin conciencia vive más".
A esta supervivencia contribuye, según Zuroff, la
ayuda de Stille Hilfe (Ayuda Silenciosa), "una red de apoyo a los nazis encabezada por la hija de Heinrich Himmler, jefe
de las SS hitlerianas. A sus 77 años, Gudrun sigue en activo y, aunque
sin poder político o capacidad de bloqueo de investigaciones y procesos,
sí logra a veces mejorar las condiciones de vida de algunos de ellos". Milivoj Ašner 97 (Austria)
2) Milivoj Asner (en Austria): Jefe de policía croata que habría participado activamente en la persecución y deportación de cientos de serbios, judíos, sinti y roma. Austria rechazó la extradición requerida por Croacia.
Es un criminal de guerra de origen croata. Fue el jefe de la policía ustacha en el pueblo de Pozega, durante la Segunda Guerra Mundial. Es uno de criminales de guerra más buscado del mundo, tiene orden de arresto internacional.
Abandonó Croacia en 2004, cuando fue ubicado por el Centro Simon Wiesenthal, trasladándose a la ciudad de Klagenfurt, Austria.
En 2008 un diario británico lo fotografió en la entrada al estadio de la ciudad de Klagenfurt, donde se disputaría un partido entre Croacia y Polonia en el marco de la Eurocopa. Se le imputan cargos por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad.
Al ser interrogado por los periodistas del diario The Sun, negó los cargos y aseguró no tener responsabilidad de lo que se le acusa. Al ser denunciado ante las autoridades austríacas, fue puesto en libertad con la justificación de que su capacidad mental era limitada para afrontar los cargos de los que era responsable. Tiene 97 años (2010)
Samuel Kunz (Alemania)
3) Participó en el asesinato en masa de Judios en el campo de exterminio de Belzec,
también sirvió en el campo de entrenamiento Trawniki-SS.
Adolf Storms 90 (Alemania)
4) Sargento de las SS acusado de haber participado en el asesinato masivo de
58 trabajadores judíos en la aldea austriaca de Deutsch Schuetzen
el 29 al 30 marzo, 1945.
Un ex miembro de una unidad de elite Waffen SS (5 ª Panzer SS Wiking División
en vídeo de arriba) fue sido acusado de matar a 58 Judios húngaros
que fueron obligados a arrodillarse al lado de un cielo abierto antes
de ser disparada y caer en su fosa común .
Storms se convierte en el último pensionista a ser
procesados por presuntos crímenes de guerra nazis como los tribunales
se apresuran a asegurar la condena de los acusados antes de llegar
a ser demasiado enfermos y el testimonio de los testigos demasiado
poco fiable.
Storms fue encontrado por accidente el año pasado,
como parte de un proyecto de investigación por Andreas Forster, un
estudiante de 28 años de edad, en la Universidad de Viena.
El caso contra él fue dirigido por Ulrich Maass quien
también es el fiscal en el juicio de Heinrich Boere, 88, quien está
acusado de dispararle a tres combatientes de la resistencia neerlandesa.
Un día después de la masacre de los bosques, Storms está acusado de disparar
a otro personal Judio que ya no podía caminar durante una marcha
forzada en Austria desde Deutsch Schuetzen a la aldea de Hartberg,
según el órgano jurisdiccional.
Los restos de las víctimas de la masacre de Deutsch Schuetzen fueron hallados
en 1995 en una fosa común por la asociación judía de Austria. Una
placa señala el lugar ahora.
Storms fue internado en un campo de prisioneros estadounidense
de la guerra después de la guerra, pero fue liberado en 1946. No
era raro que los criminales de guerra puedan pasar desapercibido
en las consecuencias caóticas de la guerra.
Storms trabajó como gerente a la estación después
de la guerra hasta su jubilación. La prensa austríaca ha informado
de que cambió la ortografía de su nombre después de la guerra.
El Fiscal Andreas Brendel dijo que no hay testigos
vivos de la masacre de los bosques, pero las declaraciones hechas
durante un juicio de Austria de los demás involucrados pueden ser
utilizados como evidencia contra el sospechoso.
Brendel dijo que tres ex miembros de las Juventudes
Hitlerianas que estaban ayudando a la guardia de las SS a los prisioneros
en la marcha han dado declaraciones de los testigos en Austria. Un
cuarto ex miembro de la Juventud de Hitler, que ahora vive en Canadá,
está siendo entrevistado.
Según Manoschek, varios de los ex Juventudes Hitlerianas
fueron juzgados en 1946 y declarado culpable y condenado a dos años
de prisión por su participación.
Klaas Carl Faber (Alemania)
5) Klaas Carl Faber (en Alemania) - Fue condenado a muerte en Holanda por la
muerte de prisioneros en el campo de tránsito de Westerbork
y en la prisión de Groningen en 1944. La sentencia fue
sin embargo conmutada por cadena perpetua en 1948, pero
en 1952 huyó de la prisión en la que se encontraba.
Karoly (Charles) Zentai 89 (Australia)
6) Ha participado en cacerías humanas, persecución y asesinato de Judios en Budapest en 1944
Soeren Kam 89 (Alemania)
7) Soeren Kam (en Alemania): Ex miembro de las SS, es acusado de ser responsable
de la muerte del periodista danés Carl Henrik Clemmensen.
En el pasado, Kam admitió haber disparado contra Clemmensen
en defensa propia, pero sus declaraciones fueron contradictorias
con otro ex SS danés partícipe del asesinato, Knud Flemming
Helweg-Larsen, ejecutado en 1946. Clemmensen fue hallado
muerto el 31 de agosto de 1943 en la ciudad danesa de Lyngby.
Al parecer, Kam robó el padrón de la comunidad judía en
Dinamarca y con ello posibilitó la deportación de judíos
daneses a campos de concentración alemanes. Fue acusado
en Dinamarca pero un tribunal del estado alemán de Baviera
rechazó la extradición. Las autoridades danesas quieren
reabrir el caso y analizar el papel de Kam en la deportación
de judíos daneses.
Peter Egner (Estados Unidos)
8) Sirvió como controlador de los nazis en la Policía de Seguridad en Belgrado,
Serbia, a partir de abril de 1941 hasta septiembre de 1943,
tiempo durante el cual la unidad participó en la ejecución
de 17.444 civiles, la mayoría serbios Judios, junto con
comunistas, sospechosos comunistas, gitanos y sinti (gitanos).
Belgrado fue ocupada por fuerzas alemanas desde abril de 1941 hasta octubre de
1944. Más de medio millón de ciudadanos serbios fue asesinado
durante la Segunda Guerra Mundial.
Serbia ya presentó una solicitud de
extradición Egner para ser juzgado en Belgrado por sus crímenes
durante la Segunda Guerra Mundial.
Algimantas Dailide 89 (Alemania)
9) Algimantas Dailide (en Alemania): Detuvo a judíos que fueron asesinados luego
por nazis y colaboradores lituanos. Extraditado por Estados
Unidos y condenado en Lituania, no tuvo que cumplir la
pena.
Mikhail Gorshkow 87
10) Mikhail Gorshkow (en Estonia): Según el Centro Wiesenthal participó del
asesinato de judíos en Bielorrusia. Estados Unidos le quitó la ciudadanía mientras
que Estonia lo está investigando.
En una categoría especial, el centro Wiesenthal sigue buscando a dos criminales
de guerra nazis:
Aribert Heim 95
(310.000 euros por su paradero)
Aribert Heim (¿Chile? - ¿Argentina?) El médico que se ganó una oscura reputación
conocido como "Doctor Muerte", según sus familiares murió en 1992 a los 78 años en El Cairo. En su trabajo
como médico en los campos de concentración de Sachsenhausen (1940) y Buchenwald
(1941) en Alemania y Mauthausen (1941) en Austria, asesinó a cientos de prisioneros
con inyecciones letales, muchas directas al corazón con sustancias tóxicas,
como el benceno un potente combustible para aviones, y después cronometrar
su agonía hasta que morían. Aunque tambien le gustaba extirpar sus órganos
sin anestesia o amputar piernas y brazos y cronometrar el tiempo que tardaban
en desangrarse sus víctimas. En otra ocasión, un tatuaje de un preso despertó
su interés, así que lo mató e hizo con su piel la pantalla de una lámpara para
su escritorio. Estaba prófugo desde 1962 debido a una orden de detención y
se creía que estaba en Sudamérica hasta que se informó sobre su muerte.
El doctor Aribert Heim, el criminal de guerra nazi más buscado, se encuentra
con vida y se refugia en la Patagonia Chilena o Argentina, según cree el director
del Centro Simón Wiesenthal de Jerusalén, Efraim Zuroff.
Heim tendría hoy 95 años, aunque su familia dice que falleció en 1993 "Haim
mató a centenares de personas en el campo de concentración de Mauthausen con
inyecciones de benceno o gasolina directamente sobre el corazón", explicó el responsable del centro caza-nazis en declaraciones a Efe.
Zuroff recordó que el llamado Doctor Muerte estuvo a punto de ser detenido
en 1962, en la entonces Alemania Occidental, cuando "aparentemente alguien le avisó y pudo desaparecer".
Un millón de euros: Durante años ha habido varios intentos para intentar
localizar a Heim, que tendría hoy 95 años, aunque su familia dice que falleció
en 1993.
En el año 2004, la Policía alemana puso en marcha un dispositivo especial
para dar con su paradero después de descubrir una cuenta a su nombre en un
banco de Berlín con más de un millón de euros, agregó Zuroff.
"Sus hijos pueden hacerse con el dinero si demuestran que (Heim)
está muerto, pero nunca lo hicieron y por eso la teoría con la que trabajamos
es que sigue con vida", explicó.
En el pasado se sospechó que vivió largas temporadas en el levante español.
Una de las razones que lleva al Centro Wiesenthal a sospechar que el criminal
vive en la Patagonia es que una hija suya reside en Puerto Montt, a más de
600 kilómetros al sur de Santiago de Chile.
"Puede encontrarse en tanto esa zona como en la vecina localidad
de Bariloche, en Argentina, país bien conocido por dar cobijo a criminales
de guerra nazis", dijo el responsable del centro en Jerusalén.
En el pasado se sospechó que vivió largas temporadas en el levante español.
Alois Brunner 98
Alois Brunner (Siria) Es el criminal de guerra nazi más importante aún vivo
no perseguido hasta ahora por la Justicia. "Mano
derecha" de Adolf Eichmann y conocido como el "ingeniero de la solución final", el austriaco es acusado de ser responsable de las muertes de unos 130.000 judíos
de varios países. Fue visto por última vez en 2001.
Participación en el Holocausto: Se le conocía por su falta de compasión hacia
los niños judíos, etiquetándolos como "futuros terroristas" que debían ser asesinados. Brunner era un experto en deportación de "terroristas": comunistas, dirigentes sindicales y judíos. Fue el arquitecto en persona de
los guetos y los convoyes hacia los campos de concentración. Se le considera
directamente responsable de la muerte de 128.500 personas.
Brunner es responsable de la deportación y exterminio de 43.000 judíos
de Austria, 46.000 de Salónica (Grecia), 24.000 de Francia y 13.500 de Eslovaquia.
Los investigadores franceses perdieron su rastro en 1992 en Damasco, donde
bajo la identidad del doctor Georg Fischer vivió en el número 7 de la calle
Georges Haddad. Las autoridades sirias siempre negaron que hubiera vivido en
el país.
Sigue en busca y captura en la actualidad, se cree que tenga una posible
estancia en la ciudad de Salvador de Bahía. Buscado por la policía brasileña
siguiendo una pista de Interpol, no es el ciudadano localizado en Lucerna (centro
de Suiza) y radicado en Brasil, según fuentes policiales suizas.
Proceso judicial: En 1961, recibió un sobre bomba proveniente posiblemente
de una Agencia de Inteligencia francesa, dicha bomba le hizo perder el ojo
izquierdo. En 1980, recibió otro sobre bomba esta vez del MOSSAD, organismo
de Inteligencia israelí, que le hizo perder tres dedos de la mano, haciéndolo
fácilmente identificable.
Fue sentenciado a muerte (in absentia) por el gobierno francés por crímenes
contra la humanidad.
En 2001, Brunner fue condenado en rebeldía a cadena perpetua en París
al término de un proceso judicial abierto en 1987 por los "cazadores de nazis" Serge y Beate Klarsfeld, por haber enviado el 31 de julio de 1944 a 345 niños
judíos de Francia a los campos de concentración y exterminio, a los que ya
habían sido deportados sus padres.
En 1985 fue entrevistado en Siria por periodistas de la revista austriaca
Bunte donde dijo que no sentía remordimientos pues sólo había exterminado basura,
lamentando únicamente no haber podido deportar más judíos". En 1987, Brunner concedió una entrevista telefónica al Chicago Sun Times donde
dijo que "los judíos merecían morir. No tengo arrepentimientos, si tuviera la oportunidad
lo haría otra vez".
Justicia sin hacer
"
Más se podría haber hecho, pero no hubo la voluntad política. No sólo entre
1945 y 1948, sino también después de eso",
dice Jean-Marc Dreyfus, profesor de estudios del Holocausto en la Universidad
de Manchester de Inglaterra.
"A eso de 1953, el rastro de los nazis desaparece, y es importante
apuntar que la razón fue la Guerra Fría".
"Occidente necesitaba una Alemania fuerte y no quería gastar
tiempo cazando nazis, muchos de los cuales para entonces eran parte de la sociedad
e incluso del gobierno de la República Federal".
"Sacar a esos individuos habría debilitado a la nación, y para Occidente ya era
más importante tener una Alemania fuerte posicionada contra Rusia".
"Había doctores, ingenieros y miembros del ejército que estuvieron involucrados
con el Nazismo y a quienes les permitieron seguir tranquilos después de que
terminó la guerra. Los aliados llegaron a trabajar junto con los mismos generales
del ejército de Hitler".
En los años '50 y '60, el fiscal y juez alemán Fritz Bauer estimó que
unos 100.000 alemanes fueron responsables de alguna manera por la aniquilación
masiva de judíos. Otros cálculos hablan de 300.000.
Bauer también dijo que menos de 5.000 habían sido procesadas legalmente,
lo que era apenas "una gota en el océano" según Dreyfus.
"A juzgar por esos estimados, no se ha hecho justicia".
EFRAIM ZUROFF CAZADOR DE NAZIS
Efraim Zuroff, judío norteamericano neoyorquino, se ha convertido en el último
cazador de nazis en activo. Dirige la Operación Última Oportunidad, lanzada
en nueve países europeos para incitar a los ciudadanos a que denuncien a los
criminales de guerra a cambio de una recompensa de 10.000 euros. se ha dedicado
en cuerpo y alma a la caza de criminales nazis desde principios de los años
ochenta. Hasta ahora dice haber localizado, con su equipo, a 2.876. Hasta la
fecha, mas de 80 sospechosos han sido llevados hasta los jueces. Zuroff trabajó
en el FBI y en la actualidad es el director del Centro Simon Wiesenthal de
Jerusalén. "Lo triste es que lo más difícil muchas veces no es encontrarles, sino hacer que
los Estados les condenen. Hay que gastarse casi más energía en hacer lobby
para crear una voluntad política de actuar contra ellos que en investigar", denuncia. De todos los localizados por él, sólo un par de docenas fueron condenados.
En todo el mundo, por la acción del Centro Wiesenthal o de los Estados, ha
habido 48 condenas en los últimos cinco años.
A quienes le preguntan si tiene todavía sentido juzgar a personas de 90 años,
seis décadas después de que cometieran sus crímenes, Zuroff siempre contesta: "El paso del tiempo no borra o disminuye la culpa. ¿Si hubiesen matado a sus abuelos,
no exigiría usted que se procesara al asesino?".
Entrevista
E. S. Después de 25 años en la brecha (actualmente 32), su actividad no disminuye…
E. Z. Dentro de pocos años el último de los criminales de guerra nazis
estará muerto, será muy viejo o estará muy enfermo como para llevarlo ante
la justicia. Es una batalla contra el tiempo. Estamos en los minutos del descuento.
E. S. Pero los grandes criminales ya han fallecido o han sido condenados.
¿No siente la tentación de abandonar?
E. Z. ¡Nunca! ¿Cómo voy a abandonar ahora? Hay miles de nazis que todavía
están vivos. Le debemos a las víctimas que paguen ante la justicia.
E. S. ¿Incluso los que recibían órdenes de sus superiores?
E. Z. Si encuentro a la persona que asesinó a su familia, da igual que
fuera un general o un soldado raso. La caza sólo terminará cuando el último
de los criminales del régimen de Hitler haya muerto.
E. S. Varias organizaciones judías también le han criticado por ofrecer
recompensas a cambio de información.
E. Z. El tiempo se acaba. Necesitamos métodos muy enérgicos para buscar
a los culpables.
E. S. Lo de la recompensa tampoco lo ven con buenos ojos muchos supervivientes
del Holocausto. Argumentan que apela a los más bajos instintos del ser humano,
como la avaricia, y no a la responsabilidad moral.
E. Z. Se lo diré de una forma muy sencilla. Nos hemos propuesto que todos
esos bastardos vayan a juicio. Esa gente no merece ninguna simpatía. Mataron
a millones de judíos, gitanos, homosexuales, testigos de Jehová….
E. S. Ustedes pagan 10.000 euros por cualquier información fiable. ¿Les
ha dado resultado?
E. Z. Habíamos asumido que algunos individuos, a cambio de dinero, se
animarían a contar la verdad. Gente que ya había pasado por la cárcel y que
no tenía miedo a ser procesada de nuevo. Créame que era un dilema moral. Porque
estas personas son las últimas a las que querríamos pagar. Pero ninguno nos
ha llamado. De hecho, las mejores pistas las hemos recibido de fuentes anónimas.
Los informantes no querían recompensa.
E. S. Grupos neonazis también han puesto precio a su cabeza…
E. Z. Sí. Y recibo amenazas de muerte. Soy cuidadoso con mi seguridad.
E. S. ¿Qué le anima a continuar persiguiendo a hombres que tienen ochenta
y noventa años y que cometieron sus crímenes hace más de sesenta?
E. Z. El paso del tiempo no aminora la gravedad de los crímenes. Que un
criminal consiga eludiar a la justicia durante 60 años no lo convierte en una
buena persona. Esta gente no merece nuestra compasión, porque ellos no tuvieron
piedad. Dejar sus fechorías impunes sería mandar un mensaje equivocado: que
alguien puede escapar después de cometer un genocidio.
E. S. Usted subraya que la Operación Última Oportunidad no sólo es una
lucha por la justicia, sino por la verdad histórica.
E. Z. En los países ex comunistas, amplios sectores de la población ayudaron
a los nazis. Ahora, por primera vez, pueden afrontar la complicidad de muchos
de sus ciudadanos con el Holocauto. Es importante, porque se están redactando
los libros de texto que educarán a las futuras generaciones. Y sabemos que
a veces pasa mucho tiempo hasta que un país es capaz de conjurar los fantasmas
del pasado. España es un ejemplo. Treinta años después de la muerte de Franco,
la sociedad española sigue sin tener conciencia de lo bien que han vivido allí
los criminales nazis. Fueron acogidos con los brazos abiertos por la dictadura,
pero su situación no empeoró con la democracia.
E. S. ¿Está usted satisfecho con los resultados de la operación?
E. Z. No. Los resultados prácticos no son satisfactorios. Y es una terrible
vergüenza para mí. Pero lo más importante es llevar este asunto a la opinión
pública, apelar a la conciencia de las sociedades. No puedo calibrar el impacto
en las mentes y en los corazones, pero creo que será positivo.
E. S. Además de ese impacto moral, ¿han conseguido atrapar a alguien?
E. Z. Aunque en los últimos cuatro años unos treinta criminales nazis
han sido detenido en todo el mundo (al margen de la Operación Última Oportunidad),
lo cierto es que la mayoría de los cargos son menores: cuestiones técnicas
de inmigración, de residencia ilegal. En lo que se refiere a nuestra iniciativa,
sólo un sospechoso ha sido acusado y espera juicio. De otros 79, los fiscales
están examinando las pruebas. Hay procesos abiertos, pero todavía sin cargos.
E. S. La operación ha generado brotes de antisemitismo en los países donde
se ha puesto en marcha… ¿No teme estar abriendo la caja de Pandora?
E. Z. No, el antisemitismo no es nuevo. Aprovecha cualquier excusa para
aflorar y expresarse, pero siempre está ahí, latente.
E. S. ¿Los gobiernos colaboran con ustedes?
E. Z. La respuesta es variada. La cooperación en Lituania, Rumania y Hungría
es excelente. Por el contrario, Letonia y Estonia nos cierran todas las puertas.
En Alemania, Austria y el resto de países, la reacción es de apatía.
E. S. ¿Y en España? Aquí no se ha lanzado formalmente la operación, pero
se busca a Aribert Heim, el ‘carnicero’ de Mauthausen…
E. Z. El caso español es notorio… España ha sido un santuario para nazis
durante décadas. Y todavía lo es. En nuestro último informe, hemos clasificado
a España en la categoría de los países donde ni se investiga ni se procesa
a los criminales nazis. Las autoridades españolas ni siquiera se molestan en
contestar a nuestros cuestionarios.
E. S. Pero la policía española está colaborando con la alemana…
E. Z. Sólo está haciendo su trabajo. Le llegó una comisión rogatoria de
Alemania y cumple con su deber. Pero no nos engañemos. El balance de España
en la persecución de los criminales nazis es horrendo.
E. S. ¿Cuáles son las posibilidades de capturar a Heim?
E. Z. Dudosas, porque la filtración de su búsqueda lo habrá puesto sobreaviso.
Habría que preguntarse si existe voluntad política por encontrarlo.
E. S. ¿Qué le diría a Aribert Heim si fuera detenido y tuviera la oportunidad
de hablarle cara a cara?
E. Z. Le diría lo contento que estoy por haber capturado a alguien tan
sádico.
E. S. ¿No es suficiente castigo estar tantos años escondido?
E. Z. Su pregunta se basa en la presunción de que estos bastardos tienen
conciencia y se sienten culpables. Pero no es así. En 25 años, nunca me he
encontrado a un solo criminal nazi que se sienta culpable. Al contrario. Alois
Brunner, el número uno de la lista, declaró que su única pena era no haber
matado a más judíos. Y muchos nazis viven vidas muy normales, ni siquiera se
esconden. Envejecen plácidamente rodeados de sus seres queridos.
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